martes, 11 de agosto de 2015

De iglesia, pasando por almacén industrial, a refugio de palomas

 La antigua iglesia del Convento de las Madres Dominicas. 

   "...la fábrica es fuerte, pero infringe las normas estéticas…”  Así definía la antigua iglesia del Convento de San Gregorio o de las Madres Dominicas, el cronista local Eduardo Taboada en su obra “Mesa Revuelta” de 1898, cuando hacía apenas veinte años que se había construido la iglesia.
   Se construyó en 1878 por iniciativa de Bartolomé Rudilla  para suplir la necesidad que tenía el convento, ya que durante la Guerra de la Independencia se destruyó la antigua iglesia del siglo XVI. No obstante, estuvo durante poco tiempo dedicada al culto, ya que casi un siglo después, en la década de los años sesenta del siglo XX, debido a la insalubridad del conjunto se construyó un nuevo convento para las monjas, trasladándose éstas en 1964. El edificio pasó a tener un nuevo uso: almacén industrial. 

   La antigua iglesia ha sido utilizada como almacén de un particular hasta hace poco tiempo ya que recientemente ha sido adquirida por el Ayuntamiento pasando a ser propiedad municipal, y con ello, de almacén industrial a “refugio de palomas”.

   En la actualidad su estado es de abandono total.  Esta situación  se debe fundamentalmente a la ignorancia y  falta de sensibilidad, entre otras cosas. Cuando el patrimonio se ve como algo estático, como algo inservible hoy en día, se olvida, se abandona y se destruye. Sin embargo, no debemos olvidar que el patrimonio es algo nuestro, es lo que nos singulariza y cuando lo perdemos estamos perdiendo nuestros puntos de referencia, de raíces y de identidad como pueblo. 

   Según la Carta de Venecia de 1964[1]las obras constituyen por sí mismas un testimonio vivo de una sociedad pasada, y como tal, somos responsables de salvaguardarla frente a las generaciones futuras”. Las obras son el auténtico testimonio vivo de las tradiciones pasadas, son la prueba histórica de un pasado que hemos incorporado a nuestra vida y en ocasiones somos incapaces de valorarlas como tales.


¿A quién le preocupa este espacio histórico del casco antiguo? 
¿Qué vamos a hacer con él?
¿Queremos evitar que se sigan perdiendo las "cosas" de Alcañiz?
  

[1]  También denominada Carta Internacional para la Conservación y Restauración de Monumentos y Sitios. Se trata de un documento firmado en la ciudad de Venecia en 1964 con motivo del II Congreso Internacional de Arquitectos y Restauración de Monumentos y Sitios. En él, se establecen las definiciones de “Monumento histórico”, “conservación” y “restauración” con el principal objetivo de salvaguardar el patrimonio


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Muro de los pies. Muro oeste.
Foto: María Julián.


Torre y lado oeste (zona de los pies del templo)
Se aprecian restos de las antiguas dependencias conventuales.
Foto: María Julián.


Lado norte y torre campanario.
Foto: María Julián.


Coro.
Foto: María Julián.


Detalle de la cubierta.
Foto: María Julián.


Presbiterio.
Foto: María Julián.

Muro de la epístola.
Foto: María Julián.


Segunda capilla lado del evangelio.
Foto: María Julián.

Detalle del pavimento de madera.
Foto: María Julián.

Detalle del pavimento de madera. Al fondo el presbiterio.
Foto: María Julián. 

FUENTES:

Docuemental:

BENITO MARTÍN, FÉLIX., Patrimonio histórico de Aragón. Inventario arquitectónico: Teruel, Departamento de Cultura y Educación, Zaragoza, 1991

CARBONELL DE MASY, MANUEL., Conservación y Restauración de Monumentos. Piedra. Cal. Arcilla, Barcelona, 1993

LAGUENS GONZÁLEZ M. A., Evolución Urbana de Alcañiz, Al-qannis: Boletín del Taller de Arqueología de Alcañiz, Nº7, 1997, Págs. 73-81

MORENO LÓPEZ, L.A., Un estudio previo para la rehabilitación integrada del barrio de Almudines de Alcañiz, Centro de Estudios Bajoaragoneses, Alcañiz, 1984

SEBASTIÁN LÓPEZ, S., Inventario artístico de Teruel y su provincia, Madrid, 1974

TABOADA CABAÑERO, E. J., Mesa Revuelta. Apuntes de Alcañiz, Zaragoza, 1898

Otra:

A.M.A.L., Acta municipal del 29 de julio de 1978, tomo 18, ff. 82v. - 85v. 1876-1878, Ayuntamiento de Alcañiz

Catálogo Artístico, Monumental y Cultural del Bajo Aragón (CAMCBA). Fundación Quílez Llisterri


2 comentarios:

  1. Estoy totalmente de acuerdo con los que expones en tu entrada, especialmente el motivo del blog, pero parece que el patrimonio no importa si no está en condiciones de ser explotado. Por ese motivo, todo lo que no está "arreglado" deja de tener interés.. al menos para los que tienen la solución.
    Siempre nos quedará sentirnos orgullosos de los casos de rehabilitaciones como La Harinera de San José o La Azucarera de Zaragoza, e ilusionarnos con que algún día se trate al patrimonio por igual!.

    Un saludo,
    Silvia Aguerri.

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    1. Me alegro de que pienses como yo. Ese es el motivo que impulsa a este blog.
      Aunque la solución no la tengamos nosotros, si que tenemos el poder y la obligación de denunciar y difundir estos casos para que, por lo menos, exista una conciencia social de lo que está ocurriendo con NUESTRO patrimonio.

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